Cierro ojos, apago oídos#


Recojo esas horas de sueño,

para soñar con mi pitusa,

con su imagen limpia,

con su mirada que abanica.

Cierro ojos, apago oídos,

y en silencio observo

como su carne crecía,

sobre su semilla de nácar;

una prenda con fecha de caducidad

La vida, la encargada de activar.

Sus ojos eran pececillos,

que aleteaban de alegría.

Su boca, la campanilla,

que no cesaba de trinar,

cuando a ella le parecía.

Abatida, cuando se sentía herida,

por los avatares que el vivir

le ofrecía.

Cierro ojos, apago oídos,

y siento las vivencias de mi niña,

ahora, en mi corazón latir

Aquella pequeñez inocente

con sus lágrimas y sonrisas.

Y su cándida cabezonería;

en saber el porqué, 

de las discordias de la vida.


Carmen Silza


Comentarios

  1. Pura ternura.
    Revivir momentos hermosos es el mejor de los refugios.
    Besos.

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    Respuestas
    1. Ay!!! Toro, esas pitusas y pitusos, que la vida día tras día los siga activando.
      Feliz comienzo de semana.
      Un abrazo

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