Cierro ojos, apago oídos#
Recojo esas horas de sueño,
para soñar con mi pitusa,
con su imagen limpia,
con su mirada que abanica.
Cierro ojos, apago oídos,
y en silencio observo
como su carne crecía,
sobre su semilla de nácar;
una prenda con fecha de caducidad
La vida, la encargada de activar.
Sus ojos eran pececillos,
que aleteaban de alegría.
Su boca, la campanilla,
que no cesaba de trinar,
cuando a ella le parecía.
Abatida, cuando se sentía herida,
por los avatares que el vivir
le ofrecía.
Cierro ojos, apago oídos,
y siento las vivencias de mi niña,
ahora, en mi corazón latir
Aquella pequeñez inocente
con sus lágrimas y sonrisas.
Y su cándida cabezonería;
en saber el porqué,
de las discordias de la vida.
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Pura ternura.
ResponderEliminarRevivir momentos hermosos es el mejor de los refugios.
Besos.
Ay!!! Toro, esas pitusas y pitusos, que la vida día tras día los siga activando.
EliminarFeliz comienzo de semana.
Un abrazo